Cheesecake au matcha : Recette complète

Cheesecake de matcha: receta completa

El cheesecake de matcha es una fusión perfecta entre un cheesecake cremoso y los sabores delicados del matcha.

Receta del cheesecake de matcha sin horno

Aquí tienes una versión simple y deliciosa del cheesecake de matcha, sin horno, con una textura ultra fundente y un sabor sutil de té verde japonés.

Ingredientes

Para la base:

  • 200 g de galletas tipo María o speculoos
  • 80 g de mantequilla fundida

Para el relleno:

  • 300 g de queso crema tipo Philadelphia
  • 200 ml de nata líquida entera bien fría
  • 100 g de azúcar glas
  • 1 a 2 cucharaditas de polvo de matcha (según la intensidad deseada)
  • 2 hojas de gelatina (o 4 g de gelatina en polvo)
  • 1 cucharada de agua caliente (para diluir el matcha)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

Preparación

  1. Forra un molde desmontable de 20 cm con papel de horno.
  2. Tritura las galletas en migas finas y mézclalas con la mantequilla fundida.
  3. Presiona firmemente la mezcla en el fondo del molde y mete en la nevera durante 30 minutos.
  4. Ablanda la gelatina en agua fría durante 10 minutos.
  5. En un bol pequeño, diluye el polvo de matcha en el agua caliente para evitar grumos.
  6. En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar glas, el matcha diluido y la vainilla.
  7. Calienta una cucharada de nata y añádele la gelatina escurrida para fundirla. Incorpora a la mezcla anterior.
  8. Monta la nata líquida bien firme y luego incorpórala con cuidado a la preparación.
  9. Vierte el relleno sobre la base de galleta y alisa la superficie.
  10. Deja reposar en la nevera al menos 4 horas, idealmente toda una noche.

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Consejos para lograr tu cheesecake sin horno

  • Queso a temperatura ambiente: para una textura bien lisa, sácalo con antelación.
  • Matcha bien tamizado: evita los grumos diluyéndolo en un poco de agua caliente antes de añadirlo.
  • Nata bien fría: permite obtener una chantillí firme y aireada.
  • Refrigeración larga: dale tiempo al cheesecake para que cuaje bien y logre una textura óptima.

Los tipos de cheesecake de matcha

Tipo Textura Intensidad del sabor Dificultad Tiempo de preparación
Sin horno Ligera y aireada Delicada Fácil 20 min + 6 h de refrigeración
Al horno Densa y cremosa Pronunciada Media 30 min + 1 h de horno + 4 h de refrigeración
Vasco (quemado) Cremosa en el centro, caramelizada por encima Compleja (notas de caramelo) Media 25 min + 30 min de horno + 3 h de enfriamiento

¿Qué matcha para un cheesecake de matcha?

No todos los matchas son iguales, y elegir el tipo adecuado puede marcar toda la diferencia en tu cheesecake:

  • Matcha ceremonial: Es el matcha de la más alta calidad, con un color verde radiante y un sabor delicado. Aunque tradicionalmente se reserva para la ceremonia del té, algunos reposteros lo usan para obtener el mejor color y sabor.
  • Matcha culinario: Más asequible, es perfecto para postres donde el matcha se mezcla con otros ingredientes.

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Variaciones y coberturas para realzar tu cheesecake de matcha

El cheesecake de matcha puede personalizarse de muchas formas:

  • Coulis de frutos rojos: La acidez de las frambuesas o las fresas contrasta de maravilla con el matcha.
  • Chocolate blanco: Incorpora trozos de chocolate blanco a la preparación o añade un glaseado para un dulzor extra.
  • Coco: Añade coco rallado a la base o como cobertura para un toque exótico.
  • Yuzu: El cítrico japonés aporta una frescura ácida que equilibra la riqueza del cheesecake.

Conservación y presentación

El cheesecake de matcha se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. También puedes congelarlo en porciones individuales hasta 2 meses. Para descongelar, basta con dejarlo en la nevera toda una noche.

Para una presentación elegante, espolvorea ligeramente polvo de matcha antes de servir, o decora con unas hojas de menta fresca.

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