¿Quiénes somos?
🌱 Nuestra historia
Oh Matchaa! nace del deseo de dar a conocer una tradición milenaria con un toque de audacia y frescura.
Al contrario de lo que suele pensarse, el matcha no viene de Japón. Antes de convertirse en un símbolo refinado de la cultura japonesa, el matcha nació primero en China, bajo las dinastías Song y Tang.
En aquella época, las hojas de té se molían en polvo para batirlas en agua caliente – exactamente como se prepara el matcha hoy.
Los monjes budistas lo usaban para mantenerse concentrados durante las largas horas de meditación, y poco a poco, este ritual del té ocupó un lugar sagrado en su día a día.
Pero esta práctica se fue desvaneciendo en China con los siglos… mientras arraigaba en Japón, que la preservó, la refinó y la convirtió en un arte.
En Oh Matchaa! quisimos restablecer el vínculo olvidado entre el matcha y la tierra que lo vio nacer. Por eso buscamos nuestro matcha allí donde todo empezó: en China, en la provincia de Zhejiang, una región de té mítica y fértil.
Allí establecimos una relación directa con productores locales apasionados, que mantienen métodos de cultivo artesanales, respetuosos con la planta y la tierra.
Juntos seleccionamos un matcha Yabukita, un cultivar apreciado por su finura, su umami delicado y su equilibrio perfecto entre dulzura vegetal y profundidad aromática.
Raro en China, este cultivar suele reservarse a las producciones más cuidadas – y es exactamente lo que queríamos ofrecerte.
🔭 Nuestra visión: entre tradición y modernidad
Oh Matchaa! es ese nexo entre el pasado y el presente, entre las raíces y la energía de hoy.
No renegamos de nada. Celebramos la historia del matcha, respetamos sus orígenes. Pero lo hacemos a nuestra manera: con packagings que impactan, recetas originales, colores que se atreven (rosa y verde, claro 💗💚), y un tono que saca una sonrisa.
👋 Detrás de Oh Matchaa!
Somos Aline y Benjamin. Dos enamorados de los descubrimientos, los viajes… y el matcha.
Tras vivir varios años en Asia, tuvimos tiempo de beber litros. En latte, en ceremonia, en smoothie, el matcha pronto se convirtió en mucho más que una bebida para nosotros: un pequeño ritual diario, un momento para nosotros.
Y al volver a casa… difícil encontrar un matcha realmente bueno, sin regusto amargo ni marketing difuso. Las marcas a menudo adornan el origen o mienten sobre la calidad real del producto. Ya no sabíamos qué bebíamos, ni por qué lo pagábamos tan caro.
Y aún más difícil encontrar una marca que se pareciera a nosotros: alegre, comprometida, transparente, con un verdadero respeto por su historia.
Así que nos dijimos: ¿por qué no nosotros? ¿Por qué no ir hasta la fuente, recuperar ese sabor que tanto nos marcó en Asia y compartirlo aquí – a nuestra manera?
💚 Nuestros valores
🌸 Nuestra misión: hacer vibrar el matcha de otra manera
El matcha suele presentarse en un universo muy tranquilo, muy “zen”, casi inmóvil. En Oh Matchaa! pensamos que merece más vida, más colores, más movimiento.
Nuestra misión es hacer el matcha accesible sin desnaturalizarlo. Honrar su riqueza cultural haciéndolo a la vez más alegre, más simple, más vivo.
Porque el matcha no es solo una bebida: es un aliado para el cuerpo y la mente.
🌍 Nuestros compromisos
✨ ¿En resumen?
Oh Matchaa! es el matcha como nunca lo has visto:
Un poco antiguo, muy actual.
Un concentrado de historia… y de chispa.
Una tradición respetada, una modernidad asumida.
Un matcha con personalidad. Como tú.